lunes, 1 de agosto de 2016

Capítulo 1: ICM, la alfombra mágica de EU Mugardos

Una alfombra es tejido confeccionado en un telar utilizada para cubrir el suelo de una estancia. Con la excusa de embellecer una habitación, la alfombra es pieza clave y necesaria del mobiliario para, de manera silenciosa, tapar la porquería y los desperfectos.

La alfombra no limpia de manera ruidosa ni elimina cuidadosamente la suciedad. La alfombra esconde y tapa la porquería sin hacer ruido.

EU y BNG en Mugardos niegan la realidad de su gestión y ocultan sus auténticos intereses. ICM lo sabe, pero calla y tapa esa realidad ¿A cambio de qué? ICM es la alfombra de EU que le tapa las vergüenzas… Pero creemos que sabemos a cambio de qué.

Sin duda uno de los puntos más polémicos de este año de legislatura ha sido la solicitud de la auditoría en un primer momento, y las conclusiones de la misma en fechas recientes.

Desde el principio, BNG, EU e ICM han estado unidos en su negativa a que la auditoría se llevara a cabo. Choca sin duda la postura de ICM, pero al acabar este artículo será más fácil de entender.

Cuando por parte del gobierno municipal del PP se hizo entrega de las conclusiones de la empresa encargada de realizarla, la respuesta de los concejales de ICM fue NINGUNA. No pidieron explicaciones, ni responsabilidades, ni información. Nada. Ni la más mínima crítica, propuesta, apoyo al gobierno para la adopción de medidas. NADA.

Y choca por que miembros del grupo municipal pedían día sí, día también al equipo de gobierno que esa auditoría saliera, suponemos que buscando la excusa perfecta para alejar a los compañeros de los cantos de sirena de la Sra. Díaz.

Incluso en una reciente Asamblea de ICM en la que se analizaba la posibilidad de apoyar una moción de censura, por parte de los miembros del grupo municipal de ICM se afirmó que no habría moción mientras no se dispusiese del informe de la intervención municipal sobre las conclusiones de la auditoría.

¿A qué se debe que no cumplieran este compromiso? Muy sencillo. ICM ya sabe que las conclusiones de la empresa auditora son ciertas. Disponen de toda la información y documentación necesaria que avala de manera indubitada la existencia de irregularidades contables y patrimoniales, así como numerosos incumplimientos de la ley de contratos, durante el gobierno bipartito de BNG y EU.

Por tanto, ya no necesitan el informe de intervención para nada. Tienen absolutamente todos los datos necesarios para saber que la conclusión de la empresa auditora es cierta. Pero a pesar de lo que saben. A pesar de la documentación que tienen. Callan.

Y las conclusiones de la empresa auditora sobre la gestión municipal en 2013 y 2014 de BNG y EU son cosas normales, pasan en todas partes, nada grave que se hable de irregularidades por 18 millones de euros o saltarse la ley de contratos, eso no merecen ni una sola palabra, ni reproche. NADA. Esa gestión lo que merece es una Alcaldía.

¿Y por qué callan? Porque la vieja política es capaz de tragarse muchos sapos con tal de tocar poder. Lo que en un primer momento, a los miembros de ICM como concejales rasos les pudieron parecer prácticas censurables, estando en el gobierno las valoran como interesantes herramientas de gestión, que pueden ser muy útiles para alcanzar sus objetivos, que a la vista de la moción de censura,  poco o nada coinciden con el cumplimiento y respeto escrupuloso de la legislación vigente.

Porque ICM no es ese movimiento ciudadano unido por el hartazgo que producen el clientelismo en el ayuntamiento y la mala gestión. ICM es un grupo municipal que calla aquello que le hizo nacer, a cambio de una sillita de poder, alimento para su ego.  


Un precio que justifique callar y ocultar a los vecinos una realidad que asoma blanca y radiante ante sus ojos, y es que lo que pone la auditoría es tan cierto como que a ellos eso ya les da igual, ya tienen la poltrona.