viernes, 6 de enero de 2012

El BNG quiere tapar con la subida de tasas de los servicios básicos de agua, basura y alcantarillado su pésima gestión de los servicios y el enorme déficit que suponen para las arcas municipales.

La comisión de hacienda sirvió para aplicar la subida del IPC anual a las tasas de recogida y eutanasia de perros, por el uso del polideportivo, por la expedición de documentos administrativos, por licencias de autotaxi, y por fijar carteles. En estas hubo unanimidad de los grupos.


Otro cantar fueron las relativas a los servicios básicos de abastecimiento de agua, basura y alcantarillado. Ahí, fue colaboradora necesaria EU-IU ( que hace unos dias decía no estar de acuerdo con las exenciones ni bonificaciones pero votó a favor de la la propuesta del BNG de subida de dichas tasas, junto con el PSOE (que ya habia votado a favor sin hacer una sola objeción).

El PP cree que no parece lícito subir la tasa por unos servicios tremendamente deficitarios, y mal gestionados, ya que se quiere pasar el coste de una pésima gestión al bolsillo de los vecinos, algo que por muy IPC que sea, refleja que perder 50.000 € al año en el mantenimiento del servicio del agua y casi 30.000 el de la basura suponen un lastre demasiado grande para un Ayuntamiento pequeño como Mugardos.
Recordemos que el BNG en su propuesta inicial quería subir el 7% equivalente al IPC acumulado desde 2007. Ahora se conforman, ante la negativa de la oposición, con el IPC.

El PP  ha planteado asumir el debate del sostenimiento del servicio de agua, cuyas averías y obras necesarias se contratan a empresas, ya que el Concello no tienen medios ni personal para hacerlo. Además sería necesario plantearse la privatización del servicio siempre y cuando se garantice que no implique una subida significativa del coste del servicio, y sí una gestión eficaz de medición de contadores, fugas, renovaciones, inundaciones, averías, ampliaciones de la red, medidores de presión, etc... medios que no tiene ningún concello, y por eso no existe ningún concello en la comarca que no lo haya privatizado o esté a punto de hacerlo. No se trata de escoger entre gestión pública o privada, se trata de gestionar un servicio o no hacerlo y tirar 50.000 € por la alcantarilla (literalmente).