miércoles, 25 de febrero de 2009

LUJO VIENTO EN POPA...

Según publica ABC...

Después de que se publicaran los gastos de Touriño para amueblar su despacho, el líder del BNG ha sido cazado disfrutando del barco de un empresario beneficiado por contratos de la Xunta.

Concesión millonaria

Las fotos fueron tomadas el pasado verano, meses antes de que Rey resultara favorecido por un contrato eólico que le reportará unos beneficios de 14 millones de euros anuales.

La foto de Anxo Quintana y Jacinto Rey revela la connivencia del líder del BNG y el receptor de parte del millonario negocio eólico. Lo que era un secreto a gritos en Galicia queda ahora en evidencia, a bordo de un lujoso yate.

Muchos beneficiarios carecían de experiencia en el negocio de la energía.

La fotografía que hoy publica ABC, en la que se ve a Anxo Quintana junto a Rey en la cubierta del yate de éste, data del pasado verano, apenas unos meses antes de que el departamento nacionalista abordara el multimillonario reparto eólico, que distribuyó 2.325 megavatios, el concurso más importante jamás realizado en nuestro país.
Como en el caso de la montería de Bermejo y Garzón en Cabeza Prieta, el candidato nacionalista se ve ahora en la tesitura de dar explicaciones de la limpieza de un concurso que el PP anuncia que anulará de oficio y el PSOE revisará antes de aprobar definitivamente.

De nuevo, una foto para la polémica. Se sabía que se profesaban cierta simpatía y que tras la mano de Jacinto Rey en el mercado de la comunicación estaba el BNG, pero no hasta el punto de compartir mesa y mantel a bordo del yate que el constructor tiene amarrado en Sanxenxo. El ladrillo ya presentaba síntomas de agonía, por más que su empresa, la gallega Constructora San José, estuviese más decantada hacia el negocio de las obras públicas.
Su dueño, Jacinto Rey, nunca había ocultado su afinidad hacia los nacionalistas gallegos. Entre ambos plantearon favores recíprocos. Rey montaría para favorecer y amplificar la gestión del BNG en la Xunta un grupo mediático afín, y a cambio, recibiría una parte del millonario concurso eólico, distribuido por la consejería nacionalista de Industria.